Antiguo Régimen y características demográficas





El siglo XVII es el último de los siglos de la edad moderna y podemos considerarlo como un siglo de transición, es decir, es una época en la que perviven las características de lo que denominamos como Antiguo Régimen, pero al mismo tiempo se están produciendo una serie de cambios en distintos aspectos, que nos están anunciando lo que va a ser la edad contemporánea.

El Antiguo Régimen es la sociedad y las características políticas, económicas, sociales e ideológicas que existen en Europa antes del siglo XIX. En realidad se trata de una larga fase de transición entre el sistema feudal y el sistema de producción capitalista.



Características demográficas del Antiguo Régimen:

Entre las principales características del Antiguo Régimen nos encontramos dentro de lo que conocemos como ciclo demográfico antiguo, que se caracteriza porque presenta unas elevadas tasas de mortalidad y de natalidad, por lo que el crecimiento de la población es muy lento o tiende a estancarse.


Lo más característico es la elevada tasa de mortalidad, tanto ordinaria como extraordinaria y que vienen determinadas por unas condiciones de vida muy precarias.

A partir del siglo XVIII se produce un importante crecimiento de las poblaciones europeas. A partir de entonces comienza el fenómeno que conocemos con el nombre de revolución demográfica (explosión blanca). 

Dicha revolución demográfica se va a caracterizar porque mientras que las tasas de natalidad siguen manteniéndose muy altas; en cambio las de mortalidad disminuyen de manera considerable.

Las causas que provocan esa disminución son variadas, entre las que podemos citar: los avances en la medicina y la higiene, la disminución de las guerras en Europa y en general una mejor alimentación de los europeos en este periodo.

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