Características del arte renacentista




El Renacimiento supone una recuperación de la antigüedad. En este sentido influyó decisivamente el humanismo, una corriente ideológica, filosófica y cultural; siendo una de sus principales características la valoración del arte clásico de la antigua Grecia y Roma.

Se sitúa en la historia desde el siglo XV hasta el XVI y en la actualidad, aún disponemos de un gran legado en cuanto a monumentos, obras de arte... del que disfrutar y visitar.

Características del arte renacentista:


Entre las principales características del arte renacentista, cabe destacar por encima de todas que el cuerpo humano recupera su importancia (antropocentrismo). Se busca la belleza mediante el equilibrio y la armonía; y se persigue el naturalismo. Se recupera la escultura exenta y entre los principales materiales que se usan destaca el mármol y el bronce. Y en cuanto a los temas, se recuperaron los mitológicos y aunque en menos medida que en el gótico, también encontramos temas religiosos.

También apareció la figura del mecenas (persona o institución que patrocina las obras), que además de fomentar el arte se sirvió de él para sus propios fines, ya fueran políticos, económicos o de prestigio personal.

Junto a todo esto, aparecerá un arte que producirá la ruptura de los cánones formales y buscarán nuevos métodos de expresión: el Manierismo. Su origen está en las últimas obras escultóricas de Miguel Ángel y de sus discípulos. A grandes trazos, este movimiento se caracterizó por la distorsión de las figuras, la creación de espacios irreales y la utilización de colores muy claros o muy vivos.

Moises, una escultura hecha por Miguel Angel.


Los temas del manierismo son preferentemente fantásticos y esotéricos, así como también eróticos y cortesanos. Se trata, en definitiva, de un arte frívolo, refinado, lujoso, teatral, ampuloso, decadente y sensual.

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