Plateresco, purismo y herreriano: tres estilos de la arquitectura renacentista en España



Durante la etapa renacentista, podemos diferenciar en España tres estilos diferentes: el purismo (geometría), el plateresco (que se caracteriza por la abundancia de decoración) y el herreriano (poca decoración).

El primer estilo renacentista de transición es conocido con el nombre de plateresco, que se caracteriza por el exceso de elementos decorativos: medallones, emblemas, columnas, representación de figuras humanas y animales… etc. El ejemplo más característico de este estilo son las fachadas de la Universidad de Salamanca.

Fachada de la Universidad de Salamanca.

Durante el reinado de Carlos V, el gusto por lo decorativo deja paso a un estilo más austero, en el que se desarrollan plenamente todas las formas arquitectónicas renacentistas: el arco de medio punto, la bóveda de cañón, la cúpula sobre pechinas, pilares y columnas de orden dórico y jónico… Este período conocido con el nombre de purismo, tiene su mejor ejemplo en el palacio de Carlos V en la Alhambra de Granada. También son importantes los edificios religiosos y civiles del arquitecto Andrés de Vandelvira.

Palacio de Carlos V

La rigurosa sobriedad formal de El Escorial, junto a la ausencia total de decoración definen un nuevo estilo arquitectónico que recibe el nombre de herreriano, y que continúa presente en la arquitectura española durante bastante tiempo.

Palacio de El Escorial

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