Escultura renacentista: características

La escultura renacentista fue evolucionando paulatinamente inspirándose siempre en los modelos clásicos.

Durante el Quattrocento, el centro artístico se trasladó a Florencia. El primer ejemplo de escultura renacentista es La puerta del paraíso del baptisterio de Florencia.

Esta escultura renacentista se caracteriza por la proporcionalidad, retomando el canon de nueve cabezas, así como el contrapposto y las piernas abiertas en compás. Quien mejor resume estas características es Donatello en su David.

Las temáticas siguieron la tradición, con representaciones de santos y temas bíblicos, aunque se añadieron con fuerza el desnudo, los temas mitológicos, el retrato de busto y el retrato ecuestre. Otras dos tipologías escultóricas importantes fueron los monumentos funerarios y las cantorías (balcones para el coro). Entre los materiales utilizados destaca, sobre todo, el mármol, y junto a él, otros como el bronce, la madera, la piedra… etc.

Con la llegada del Cinquecento, la escultura se interesó principalmente por el naturalismo y por el hombre, con una clara tendencia al monumentalismo. Se aprecia un predominio de las líneas curvas, que nos recuerda a la escultura griega.

Otra característica que define la escultura del Cinquecento fue la afirmación de Miguel Ángel: "la escultura se realiza a fuerza de sacar, ya que la figura está en el bloque de mármol y lo único que hay que hacer es quitar lo que sobra", lo que suponía el uso de un solo bloque. Entre las principales obras de Miguel Ángel, cabe destacar la Piedad Vaticana, el David y el Moisés.

piedad del vaticano
Piedad del Vaticano

Por otro lado, los manieristas defendieron la utilización de varios bloques de mármol. Alargaron el canon y su figuras se retuercen sobre sí mismas creando una forma serpentinada.

En España, los escultores tomaron como modelo las obras de Donatello y Miguel Ángel.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada